Transformando el mañana, la importancia de la sostenibilidad en nuestro mundo

La sostenibilidad emerge como imperativo global.

El planeta está desequilibrado. Cada año, consumimos recursos a un ritmo insostenible, y la ciencia nos advierte sobre las graves consecuencias de esta tendencia. Esta preocupación no es exclusiva de unos pocos; es compartida por todos. La llamada a la acción es clara: adoptar la sostenibilidad como nuestra brújula y transformar nuestra manera de interactuar con lo social, lo económico y lo ambiental. Necesitamos ajustar nuestro estilo de vida a los ritmos y límites impuestos por el planeta mismo.

Pero la sostenibilidad no es solo una palabra de moda; es un cambio fundamental en nuestra forma de pensar y actuar. Tenemos que replantearnos cómo vivimos, nos desplazamos y nos vestimos. Es crucial reconsiderar nuestra forma de producir y consumir, abandonando el modelo económico lineal de "usar y tirar".

Además, es esencial que este proceso se base en la transparencia, evitando que se convierta en una estratagema de "lavado de imagen verde".

¿Qué significa realmente la sostenibilidad? Se trata de asegurar las necesidades del presente sin comprometer las de las generaciones venideras, todo mientras protegemos el medio ambiente, fomentamos el crecimiento económico y promovemos el desarrollo social.

¿Cuáles son los aspectos clave de la sostenibilidad?

  • Sostenibilidad ambiental: implica gestionar de manera eficiente los recursos naturales en nuestras actividades productivas, preservándolos para las generaciones futuras.
  • Sostenibilidad económica: implica adoptar prácticas económicas rentables que sean social y ambientalmente responsables.
  • Sostenibilidad social: busca fortalecer la cohesión y estabilidad de las comunidades, promoviendo su desarrollo integral.

Un hito crucial para impulsar la sostenibilidad y ponerla en el centro de la agenda pública fue la Cumbre del Clima (COP27). Esta reunión convocó a instituciones, gobiernos y empresas, que aprovecharon la ocasión para acercar posturas y compartir sus avances. Uno de los puntos destacados de las negociaciones fue el apoyo de los países desarrollados a las naciones emergentes.

Otro catalizador importante para la sostenibilidad ha sido la creciente insatisfacción con el sistema lineal de "usar y desechar", encabezado por el movimiento juvenil liderado por figuras como Greta Thunberg. "Seremos recordados como la generación que no hizo nada mientras la tierra ardía", advirtió António Guterres, secretario general de la ONU. La urgencia de cambiar nuestros hábitos es innegable y el tiempo apremia.

Nicola Cerantola, experto en economía circular y fundador de Ecologing, sostiene que "es crucial educar a empresas, instituciones y ciudadanos en sostenibilidad". Además, insta a transformar la industria europea hacia un modelo más diversificado y resistente, integrando la sostenibilidad en todos los aspectos de nuestra vida, desde la producción hasta el diseño de nuestras ciudades.

El compromiso con la sostenibilidad está en aumento. Un ejemplo es el compromiso asumido por BBVA, que anunció su objetivo de canalizar 100.000 millones de euros en negocios sostenibles para 2025. Este compromiso se ha duplicado y triplicado con el tiempo, reflejando una creciente conciencia y acción en el ámbito empresarial hacia un futuro más sostenible.

El fin de la economía lineal está en el horizonte. En 2015, la Unión Europea (UE) se comprometió a abandonar la extracción desenfrenada de recursos naturales, optando en su lugar por objetos que sean respetuosos, duraderos, reparables y, en última instancia, reciclables. Cada vez más personas buscan productos que reduzcan el consumo de recursos en su proceso de diseño y fabricación, que sean reutilizables y fácilmente reciclables, utilizando materias primas cuyos residuos puedan reintegrarse en el ciclo productivo. Esto se resume en las 4Rs que minimizan el impacto ambiental.

A pesar del impacto de la pandemia del SARS-CoV-2, el faro que ilumina las acciones de gobiernos y empresas son los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas y el Acuerdo de París. En la UE, estos objetivos se materializan en el Horizonte 2020 y el Pacto Verde Europeo. En el contexto nacional, la hoja de ruta la marca España Circular 2030-EEEC, que se revisa cada tres años, y que lidera la transición hacia un modelo que reduzca la contaminación y preserve la diversidad. Sus pilares incluyen el fomento de las materias primas secundarias, la transformación del consumo y la producción, una gestión más eficiente de los residuos y la promoción de la reutilización del agua, un recurso crucial para el país.

Un horizonte rebosante de oportunidades se presenta ante nosotros. En 2019, la Fundación Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y de Trabajo (Eurofound) proyectaba que la implementación del Acuerdo de París, con su objetivo de limitar el aumento de la temperatura global a 1,5°C, junto con la adopción de un modelo más sostenible y alejado de la linealidad, podría generar en España unos 200.000 empleos adicionales al año. Sin embargo, este camino no está exento de obstáculos, como revela el informe de la Fundación Biodiversidad y el Observatorio de la Sostenibilidad sobre Empleos Verdes.

Según este informe, casi el 90 % de las empresas consultadas considera que la crisis económica representa un impedimento para invertir en sostenibilidad. Un 32 % señala que esta inversión resulta costosa, mientras que otro 31 % atribuye la falta de conciencia ciudadana como un factor limitante. Además, un 25 % argumenta la ausencia de marcos legislativos adecuados como una barrera significativa.

Sin embargo, en este punto, las excusas no tienen cabida, especialmente desde la aprobación del Pacto Verde Europeo y la promulgación de una serie de leyes por parte del Ministerio para la Transición Ecológica. Estas incluyen proyectos de ley clave, como el de economía circular (España Circular 2030) y el de cambio climático (PLCCTE). "La regulación es fundamental; no puede haber confianza sin ella", enfatiza Joaquín Garralda, decano de ordenación académica del IE Business School y experto en Responsabilidad Social Corporativa (RSC). Se están estableciendo estándares y se está trabajando sector por sector, con objetivos a largo plazo para 2050 y revisiones anuales, subrayando así el compromiso continuo con la sostenibilidad y el desarrollo económico sostenible.



Diseño web Asturias: Infofuturo

Scroll al inicio